José Luis de la Macorra, paracaidista y suboficial durante gran parte de su carrera
La historia de las Fuerzas Armadas españolas está llena de trayectorias discretas pero extraordinarias. Una de ellas es la de José Luis de la Macorra, veterano paracaidista que dedicó casi cuatro décadas de servicio al Ejército de Tierra y cuya carrera comenzó en los empleos de suboficial antes de llegar a oficial.
A sus más de ochenta años, su vida sigue ligada al mundo militar y al espíritu paracaidista que marcó toda su trayectoria. Con más de 2.300 saltos en paracaídas, De la Macorra es uno de los veteranos más conocidos de la Brigada “Almogávares” VI de Paracaidistas, la BRIPAC, una de las unidades más exigentes y prestigiosas del Ejército de Tierra.
Una vida en la Brigada Paracaidista
José Luis de la Macorra nació en 1939 y creció en Madrid en una familia con tradición militar. Su vocación por el Ejército fue creciendo desde joven, influida por ese entorno familiar y por el ejemplo de otros militares de su familia.
Con apenas 17 años decidió iniciar su carrera militar. Con el tiempo acabaría formando parte de la Brigada Paracaidista, una unidad caracterizada por la exigencia física, la preparación técnica y un fuerte espíritu de cuerpo.
Durante su carrera participó en distintos episodios de la historia militar española, entre ellos operaciones relacionadas con el conflicto de Ifni, donde llegó a intervenir en misiones de evacuación de civiles en situaciones de riesgo.
La labor de un suboficial
Gran parte de la carrera de José Luis de la Macorra transcurrió en los empleos de suboficial, donde desarrolló una intensa labor de instrucción y formación de nuevos paracaidistas.
Durante años fue responsable de preparar a numerosas promociones de militares en una especialidad tan exigente como el paracaidismo militar. Su experiencia acumulada en miles de saltos le convirtió en una referencia dentro de su unidad.
La transmisión de conocimientos y valores a las nuevas generaciones fue una de las facetas más importantes de su carrera militar.
Una anécdota con el Rey
Entre las muchas anécdotas de su trayectoria hay una especialmente recordada. Durante un acto celebrado en la Brigada Paracaidista en los años ochenta, el entonces rey Juan Carlos I se fijó en él y le preguntó con cierta sorpresa si todavía no había ascendido a comandante.
La escena, recordada con humor por quienes estuvieron presentes, refleja también la larga trayectoria de servicio de un militar que pasó gran parte de su vida profesional en los empleos intermedios de la escala.
Un veterano del paracaidismo español
Tras su retirada del servicio activo, José Luis de la Macorra ha seguido vinculado al mundo paracaidista y a las asociaciones de veteranos. Como ocurre con muchos antiguos miembros de la BRIPAC, mantiene vivo el espíritu de compañerismo y tradición que caracteriza a esta unidad.
Su trayectoria es también un ejemplo de las carreras militares que comienzan en los empleos de tropa o suboficiales y que, con los años, acumulan experiencia, conocimiento y dedicación al servicio de las Fuerzas Armadas.
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